Dr. Bruno Hernández Herrera · Cirujano Gastrointestinal
Especialista en cirugía y enfermedades digestivas
¿Tienes reflujo, dolor abdominal, piedras en la vesícula o una hernia? Diagnóstico, estudios endoscópicos y cirugía en un mismo lugar, en Guadalajara y Zapopan.
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Cirujano general con alta especialidad en endoscopía gastrointestinal: yo mismo te valoro, realizo tu procedimiento y te doy el seguimiento después. Nada se programa sin revisar antes tu caso, y sales de cada estudio con los resultados explicados y tus dudas resueltas.
Selecciona el de tu interese: en cada uno respondo qué es, cómo se siente, cuánto dura, cómo prepararte y qué incluye.
Me dedico a brindar atención de alta calidad y calidez a todos mis pacientes. Si necesitas ayuda con cualquier problema gastrointestinal, ¡no dudes en contactarme para programar una consulta o recibir atención de urgencia!
Para realizar cualquier procedimiento es necesaria una consulta de valoración previa.
Experiencias
Experiencias de mis pacientes
Lo que cuentan quienes ya pasaron por consulta, por un estudio o por quirófano: con qué molestia llegaron, qué salió en los estudios y cómo fue su recuperación. Cirugía y endoscopía gastrointestinal en Guadalajara.
Cirugía
Me dolía después de comer y eran piedras en la vesícula
Llevaba meses con un dolor en la boca del estómago que me daba como media hora después de comer y se me iba a la espalda. En el ultrasonido salieron cálculos en la vesícula. Me operaron por laparoscopia, con cuatro heridas chiquitas: salí del hospital al día siguiente y a la semana ya estaba de vuelta en mi trabajo de oficina.
Tenía agruras diarias y ya no me hacían nada los antiácidos
Llevaba meses tomando omeprazol por mi cuenta y el ardor me regresaba en cuanto lo dejaba. Me hicieron una endoscopía con sedación: no sentí nada y en menos de veinte minutos ya había terminado. Me explicaron que tenía esofagitis por reflujo y gastritis por Helicobacter pylori. Con el tratamiento y unos cambios en mis horarios de comida se me quitó.
Me hice mi primera colonoscopía a los 50 sin ningún síntoma
Fui nada más porque mi médico familiar me dijo que a los 50 tocaba revisarse; yo no sentía absolutamente nada. En el estudio me encontraron dos pólipos chiquitos y me los quitaron ahí mismo. Me quedé pensando que, si no me reviso, no me entero. Ese mismo día me fui a mi casa.
Me empezó a doler el ombligo y el dolor se me bajó a la derecha
Estuve doce horas con dolor, con náusea y con calentura. Un domingo en la noche escribí a la línea de urgencias y el doctor me valoró esa misma madrugada. Me operaron de apendicitis por laparoscopia antes de que se me reventara el apéndice. A los dos días ya estaba en mi casa.
Me salía una bolita en la ingle cada vez que cargaba peso
Aparecía cuando hacía fuerza y se me metía otra vez al acostarme. Era una hernia inguinal, y me explicaron que eso no se quita solo ni con faja. Me la repararon con malla, por laparoscopia. A las tres semanas ya estaba cargando de nuevo sin molestias, subiéndole poco a poco como me indicaron.
Llevaba ocho años con reflujo y las pastillas ya no me alcanzaban
Me despertaba con ardor y con tos casi todas las noches, aunque siguiera con los inhibidores. En la endoscopía salió que tenía una hernia hiatal y que el reflujo no estaba cediendo. Me operaron de funduplicatura y fue otra cosa: ahora duermo sin almohadas de más y ya no tomo la pastilla diaria.
Se me pusieron los ojos amarillos y la orina oscura
Además me daba mucha comezón. Resultó que traía una piedra tapándome la vía biliar. Me hicieron una CPRE y me sacaron la piedra sin abrirme el abdomen; en unos días se me quitó lo amarillo. La cirugía de vesícula me la programaron después, ya con calma y sin urgencia.
Traía el diagnóstico de otro hospital y hasta fecha de quirófano, pero nadie me había explicado por qué. Aquí revisamos juntos mis análisis y mi ultrasonido, uno por uno: qué se opera, qué no y qué pasaba si esperaba. Me llevé el plan por escrito y pude decidir con calma.
Me daba miedo la endoscopía y la estuve posponiendo dos años
No era el diagnóstico lo que me asustaba, era el estudio: no quería sentir nada ni acordarme de nada. Me la hicieron con sedación, con anestesiólogo. Duró como quince minutos y desperté sin molestias en la garganta. Lo que llevaba dos años posponiendo se me resolvió en una mañana.
Traía el abdomen muy inflamado y ya me habían operado del abdomen hacía años. En la tomografía salió una obstrucción por adherencias. Me operaron de urgencia esa misma noche y salí del hospital cinco días después.
Sangraba al ir al baño y pensé que eran hemorroides
Así lo dejé pasar varios meses. En la colonoscopía me encontraron un pólipo grande, me lo quitaron completo y el resultado de patología salió benigno. Me quedé con la idea de que haberlo revisado a tiempo me cambió el desenlace.
Después de la cirugía sabía a quién llamarle si algo se sentía raro
Eso era lo que más me preocupaba: llegar a mi casa y no saber qué hacer al tercer día. Me quedé con el número del doctor, le mandaba fotos de la herida y le preguntaba mis dudas por mensaje, y me fue ajustando lo que hiciera falta hasta que me dio de alta. Me quitó muchísimo el susto.